Hacia la eResearch
¿Cuáles son los cambios que Internet y las tecnologías digitales están provocando en la ciencia?, aunque antes que esto se plantea la cuestión de si es están provocando alguno. Este es el planteamiento de una serie de seminarios sobre eReserch que estamos celebrando a lo largo de este año en Barcelona (con la ayuda del OCS y el Citliab de Cornellá, ademas de la UOC; gracias Enric) y que ha dado pie a cierto debate.
Todo un repertorio de tecnologías digitales ha comenzado a ser incorporado en sus prácticas de producción de conocimiento por científicos sociales que trabajan con enfoques de investigación cualitativos. Algunos investigadores las han recibido como una auténtica revolución pero en su uso se han enfrentando con todo un repertorio de problemáticas epistemológicas, metodológicas e incluso éticas. Hay muchos que han señalado estos cambios al hablar de la ‘Ciencia 2.0’, por ejemplo Antonio, el problema con el concepto de ciencia 2.0 es que uno está dando por sentado lo que en realidad ha de ser el objeto de nuestra discusión. Si lo que se discute es la posibilidad de que estemos pasando a nuevas formas de producción de conocimiento (¿qué significa exactamente eso?) hacer uso del concepto ‘ciencia 2.0’ asume ya ese cambio y lo sanciona con la ruptura entre una ‘ciencia 1.0’ y la versión 2.0. La discusión no es únicamente nominalista, sino política. Según la cifra de la que hagamos uso nos colocamos en el terreno de la militancia política (que también en la ciencia hay política, como decía Latour: la ciencia es la política por otros medios, ¿o era que la política es la ciencia por otros medios?) o de la indagación. Tan legítimo uno como el otro, pero con diferentes pretensiones (¿de verdad?, quizás es sólo una cuestión formal).
Dicho lo dicho, es una desgracia que las ciencias sociales y humanas estén quedando al margen de la amplia discusión que se está realizando, capturada casi en su totalidad por las ciencias naturales y formulada en torno a lo que se conoce como eCiencia. Bien por su desinterés, desgana, dejadez, ignorancia, desconocimiento. O sencillamente porque las tecnologías digitales no tienen nada que aportar a las ciencias sociales (¿de verdad?). En el libro blanco de la eCiencia española, publicado en 2004 por la FECYT no hay ni una mención a las Ciencias Sociales y Humanas, como tampoco la hay en la red española de eCiencia.
En el Reino Unido, en los Países Bajos y en EE UU, las ciencias sociales han comenzado a participar ya en este debate y ha desarrollar proyectos específicos en este ámbito. Porque si de lo que se trata es de que la eCiencia o la eSocial Science siga el modelo del grid computing, hay desde luego una posibilidad para imaginar la eCiencia (o mejor dicho, la eResearch) más allá de la computación, como dicen Paul Wouters y Anne Beaulieu.
Nuestra intención con los seminarios que hemos lanzado (gracias a todos los participantes) y que se celebran en Barcelona semanalmente desde febrero a junio es abrir este debate entre los científicos sociales, y ponerlo en relación con el debate sobre la eCiencia.
La furibunda Blogosfera y los articulistas ignorantes
Como decíamos ayer…
Javier Marías vuelve a descolgarse con una de sus críticas contra Internet y la Blogosfera en un artículo en El País Semana titulado Una región ocultamente furibunda. Y digo vuelve porque creo que no es la primera que le leo (aunque bien podría equivocarme), tanto a él como a otros articulistas de El País y otros medios entrar a saco sobre la palabrería de los blogs en particular, y de Internet en general. Su sentencia es clara: “asomarse a esa inmensa taberna que son los blogs y foros de Internet, en España, le hace tener a uno la sensación de vivir en una región ocultamente furibunda, en la que más vale no entrar, si es posible”.
Como muchos otros articulistas de la prensa escrita, Marías no viven en una región furibunda, sino elitista, que les permite juzgar a diestro y siniestro sobre las miserables vidas de los demás sin echar un vistazo sobre la propia. Sin duda, una opinión como: “debe de haber mucha gente solitaria, o que aguanta la soledad -ese gran bien- pésimamente” es sin duda poco comprensiva con quienes encuentran en la red un espacio de socialización, tan legítimo y genuino como pueda serlo una tertulia elevada en la que se discute sobre la gramática de este o la excelsa puntación que aquel otro usa en sus novelas. Que Marías no entienda que la Red es un espacio para una legítima y genuina socialización se debe únicamente a su ignorancia. El escritor ya suscitó la indignación de las mujeres que por propia voluntad decidían ser madres y cuidar de sus hijos antes que continuar con su trabajo remunerado. Algo que él no puede comprender y que sin embargo se permite el lujo de sojuzgar desde su atalaya.
El problema no son sus opiniones, sino su desinformación y su ignorancia: “aproveché para navegar un poco por Internet, por primera vez en mi vida o casi. Así, logré visitar por fin, al cabo de unos diez años desde su creación, la web que lleva mi nombre”. Así que tras navegar por primera vez en su vida, o casi, es capaz de elaborar su juicio fundado sobre el comportamiento “furibundo” de los blogs. Que cada uno juzgue por sí mismo.
El científico unidimensional
Hay muchas formas de hacer ciencia y estar en la Academia. Muchas. Yo apenas acabo de entrar, y como yo, la mayor parte de mis colegas de promoción nos enfrentamos a una incertidumbre fundamental: la de continuar siendo lo que por vocación (algunos) hemos elegido ser: científicos (sociales). La situación es delicada, es como quien abandona su vida previa para ser cura y que después de un buen número de años de formación en teología te digan que no tienes parroquia y que lo mejor sería que pusieras una ferretería: “lo sentimos, pero aunque tu vocación pueda atraer montañas y tu fe moverlas, es mejor que te dediques a otra cosa”.
Así que en este poco tiempo que tenemos antes de salir del nido que es la tesis, tenemos que elegir en cierta forma el tipo de científico que queremos ser. Y en estas nos encontraremos con quienes intentan imponer el modelo del científico unidimensional.
La pregunta clave que hemos de responder en los años de tesis es: ¿qué tipo de relación vamos a establecer como científicos con la academia y con la sociedad? El científico unidimensional es el que dialoga sólo con una de esas dos comunidades. El de la torre de marfil, que olvidó hace tiempo cuál es (o quizás cuál debería ser) la razón íntima y última de su labor y vive de espaldas a la sociedad; y el otro, el que de tanto creer en esa razón última y abrazarla se olvidó de entablar un diálogo con sus pares.
La alternativa al científico unidimensional es… estoy buscándola, pero intuyo que exige una tensión permanente entre el diálogo con unos y con otros. Lamentablemente es difícil. El equilibrio no significa necesariamente un 50/50, sino una cierta actitud, que en ocasiones pasa por el riesgo y la audacia. No es fácil sostener esa tensión, así que a muchos no les queda más remedio que embarcarse en difíciles aventuras a la búsqueda de formas con las que mantener ese doble diálogo sin el cual la ciencia para mi carece de sentido.
Lamentablemente, cada vez me encuentro más con quienes no comprenden esa necesaria doble dimensión. La situación, sin embargo, no es equiparable entre quienes optan por uno de esos dos polos. Si decides dar la espalda a la sociedad es probable que nadie te lo vaya a reprochar; la academia, y las autoridades, son muy comprensivas ante quienes niegan el pan al populacho. Peor situación enfrentan quienes no sitúan a la academia como la prioridad de sus intereses y se embarcan en aventuras audaces en busca de nuevos pasos entre esos dos territorios. Con esos normalmente no hay ni clemencia ni comprensión. Se los margina y no se los tiene en cuenta. Y conozco más de un caso y más de dos, con nombres y apellidos.
Yo intento satisfacer ambas aspiraciones, y al final me caen por todos lados. Me ocurre algo muy parecido con mis filiaciones con Madrid y Barcelona, cuando estoy en una u otra y se discute de política acaban siempre por acusarme de defender la postura de los contrarios, me acusan de centralista en Barcelona, y de catalanista en Madrid. Aquí lo mismo. Algunos de mis colegas ya me han acusado de ser un elitista por mi preocupación por cuestiones tales como los índices de impacto de impacto en las revistas, por querer jugar en las grandes ligas, por querer probarme donde se te pone realmente a prueba. Y estoy seguro de que otros me critican por mis veleidades, por escribir un blog o montar un wiki, por organizar aquella conferencia o este otro sarao. Bueno, al final me lo tomo como las acusaciones de catalanista y/o centralista: disfruto de las dos ciudades que adoro, cada una a su manera y en su momento.
Pan para los panaderos (¿esto es ciencia?)
Estás metido en una vorágine de silencio parsimoniosa. Es como mirar a un grifo cuyo cierre defectuoso deja escapar el agua. Cae una gota, y después tienes tiempo de contar el lapso hasta que la siguiente se precipita: uno, dos, tres… cincuenta… Es lento, lento, lento. Es lento en el corto plazo, pero más aún en el largo, se trata de una carrera de fondo. Y pese a esa lentitud, vamos dando tumbos de manera inconsciente, al menos es la sensación que tengo cuando miro a mi alrededor; jóvenes becarios y becarias, candidatos a doctores y doctoras (y no voy a entrar en los ya establecidos), aunque bien puede ser que sean mis ojos los que ven a los demás como me miro a mi mismo. Tres años enfrascado en el mundo de la ciencia y me doy cuenta de que hace ya tiempo que comencé a desvirtuar una buena parte de lo que hago. Envías propuestas a conferencias porque hay que ir, haces artículos ad hoc para lo que toca, también hay quien hace de mala gana una presentación en la que 15 personas le dedican dos horas de su vida a escucharle, aunque bien puede ser que no se mereciera ni 2 minutos para lo que tiene que decir (seguro que alguno ha pesando algo así de mis presentaciones, más razón todavía para valorar esas ocasiones como una oportunidad de oro).
Discutimos sobre esto y sobre lo otro en las comidas, por la noche, mientras nos tomamos una copa, discutimos si este enfoque teórico es válido, si esta metodología va a funcionar… pero creo que no he tenido ni una conversación con mis jóvenes colegas sobre la ciencia, sobre las razones que nos empujan a cada uno de nosotros a optar por una vida miserable (económicamente) como es esta. Pero lo más importante aún, creo no haber discutido sobre lo que la sociedad (¿la Sociedad?) quiere, y si quizás vamos a decir algo que a la gente pueda interesarle, más allá de nuestro onanismo intelectual. Bien puede ser que mi lamento provenga de una visión romántica e idealizada de la ciencia. Cierto. Tampoco los secretarios ni las secretarias, o los camareros y las camareras andan preguntándose por las razones de su dedicación, y si la sociedad aprecia su labor. Yo sigo viendo en la ciencia un punto diferente: uno se mete en ella como quien se lanza de cabeza a correr el maratón. Ya puedes tener ganas porque de lo contrario, lo mejor es que te sientes en el parque a ver cómo pasa el tiempo.
Todo puede ser que cada uno de nosotros lo tenga muy claro, y no necesite revisar para qué puñetas hacemos lo que hacemos. O puede ser que simplemente nos importe un carajo si fulanito nos entiende o a menganita le interesa lo que hacemos. Fulanito y menganito, que son por otra parte quienes nos pagan el sueldo. Y no digo que nos tengamos que poner a escribir todos un blog, publicar libros de divulgación y pasar el tiempo de conferencia en mesa redonda y tiro porque me toca, pero sí que al menos nos ronde la cabeza que en la ciencia, como en las panaderías, hay que hacer algo contante y sonante para la sociedad (¿la Sociedad?), que no vale cocer los bollos para que sólo se los coman los panaderos. He dit.
Bienvenidos a la Blogosfera darwiniana
Bienvenidos a la Blogosfera darwiniana:
La blogósfera es comparable a un sistema biológico y tiene comportamientos clásicos como evolución, selección natural, adaptación, depredadores y presas; en la blogosfera se determina la calidad y cantidad de información disponible por medio de los enlaces entrantes a un weblog
Si la neutralidad en ciencia no existe, (lo cual no significa que la alternativa sea la tendenciosidad, tan ingenuo es pensar lo uno como lo otro), ¿cuál es entonces la posición que el investigador debe adoptar con respecto a su objeto de estudio?). En eso estoy metido. Y como más que de teorizar se trata de hacer, releyendo varias veces la definición de la Blogosfera en la Wikipedia, no he podido por menos que revolverme en mi asiento. Y lanzarme a bloguera, ¿que si no?
La definición tiene su arranque en junio de 2005, por el usuario Earcos, Eduardo Arcos. Supongo que hay muchos que conciben verdaderamentre la Blogosfera como un ecositema de presas y depredadores. Conozco a bastantes. Y no es que crean que simplemente es así y no les queda, a ellos y al resto, más remedio que someterse a la realidad. Todo lo contrario, son ellos quienes la hacen así. Y la excusa que darán es la misma que la del neoliberal: “es el mercado”. Como si este tuviera vida y alma propia y no fuera resultado de las decisiones, estartegias y discursos que unos pocos (o unos muchos) ponen en práctica.
Total, que frente a la Blogosfera darwiniana, está la otra que algunos defienden. La cuestión es si hay espacio para esa otra, porque no depende sólo de nosotros argumentar que no somos presas si los depredadores nos convierten en ello: presas.
Por cierto, me mudé a Amsterdam, al Virtual Knowledge Studio (VKS), donde realizo una estancia de investigación hasta finales de junio. Y si no he escrito antes, es por lo mismo de siempre: necesito distancia.
Impresiones a vuela pluma del wikiST
Cada vez me da más respeto organizar eventos, principalmente porque suscitan interés, lo que te lleva a tomar conciencia de la responsabilidad que tienes cuando unos y otros viajan y se toman el trabajo de acudir a lo que has organizado. No importa que sean uno o cincuenta. Si alguien viaja 600 kilómetros por acudir a una reunión, o si está pendiente desde el otro lado del charco, más te vale hacerlo bien.
Discutimos sobre muchos asuntos en el wikiST de estos días. Y apenas acabamos de terminar y ya estamos buscando (con Antonio Lafuente) nombre y tema para el año próximo. Pensamos que hay una buena sintonía con aquellos que han asistido pero queremos dar un paso más. No sabemos exactamente qué significa eso, y justamente la propuesta será explorar qué significa eso de dar un paso más: enrolar a más personas (aunque a Mariló, no sin razón, le disguste lo del enrolamiento), enrolar a otras nuevas, interesar a aquellos que necesitan de la tecnología y no tienen acceso a ella, pasar de la reflexión a la acción… tenemos un amplio espacio para explorar.
Funcionó la mezcla de intervenciones reflexivas y/o especulativas con otras basadas en la experiencia. Creo que a muchos de nosotros nos interesó especialmente el proyecte3*. La primera vez que tuve noticia me pareció tan interesante que me quedé con ganas de más, ha sido una delicia haber tenido a Mariló Fernández (de la Fundició) y a Montse Valbuena en el encuentro contándonos las dificultades que enfrenta cualquier iniciativa que pone en cuestión, como ha sido su caso, las estructuras de poder de las instituciones tradicionales, como ha sido su caso con la escuela. Pero además, comparado con la actitud reflexiva de muchos de nosotros, eso de arremangarse y dar un paso a pide de calle, me produce una sana envidia.
Seguiré con la crónica. De momento, podéis continuar con las que ha hecho Julen, o a través del agregador que Gorka nos hizo en un pis-pas.
wikiST. Producción ciudadana de eSTándares

Ahí va el programa oficial del wikiST que celebramos el 18 y 19 de diciembre en el MediaLab Prado (Alameda 15, Madrid).
Nuestra cultura depende cada día más de la producción de estándares (¿qué significa comer bien?, ¿cuál es el grado de exposición aceptable a los campos electromagnéticos? o ¿quién es minusválido?). Las nuevas tecnologías, los wikis entre ellas, permiten a los ciudadanos intervenir en la producción de un conocimiento hasta ahora reservado a los expertos. wikiST se presenta como un taller para debatir las circunstancias e implicaciones que tiene la emergencia es estos nuevos escenarios cognitivos y normativos.
Presentación de wikiST: ‘Nuevas formas de producción ciudadana de eSTándares’
Martes, 18 de diciembre, 18.00 – 20.00
Enrolando ciudadanos, alumnos, vecinos…
Miércoles, 19 de diciembre, 12.00-14.00
Wikis en la administración, en la escuela, en la universidad, entre los vecinos, wikis que son incorporados en instituciones tradicionales: ¿qué transformación cultural se produce en estas organizaciones tras su vertebración mediante un dispositivo wiki?, ¿qué nuevos espacios y qué nuevas prácticas de sociabilidad se crean? ¿En qué sentido puede hablarse de cambios y qué evaluación podemos hacer de la interacción entre las llamadas tecnologías sociales (social media) y la vida cotidiana?
- Moderador: Edgar Gómez,Universitat Oberta de Catalunya (http://tesisantitesis.wordpress.com)
- Julen Iturbe, Consultoría artesana en Red (http://artesaniaenred.blogspot.com/)
- La Fundició y IES Joanot Martorell, (http://projecte3.pbwiki.com)
- María Luz Congosto, Universidad Carlos III de Madrid (http://www.barriblog.com)
¿Nuevos espacios para la diversidad?
Miércoles, 19 de diciembre, 16.00-18.00
La Wikipedia se ha convertido en la enseña de una nueva forma de producción ciudadana de conocimiento. Por otra parte, la Wikipedia está experimentando un profundo proceso de cuestionamiento y transformación, ¿puede hablarse de nuevos estándares de producción de conocimiento ciudadano? Más aún, ¿permite la tecnología wiki la participación ciudadana en la creación de espacios de convivencia mejor ordenados y más justos? ¿Cabe una relación entre tecnología y equidad?
- Moderador: Adolfo Estalella,Universitat Oberta de Catalunya (http://estalella.wordpress.com/)
- Antonio Lafuente, CSIC (http://weblogs.madrimasd.org/tecnocidanos)
- Juan Freire, Universidade da Coruña (http://nomada.blogs.com/)
- Susana Noguero y Olivier Schulbaum, Platoniq (http://www.platoniq.net)
Wikis para la producción de conocimiento
Miércoles, 19 de diciembre, 18.30-20.30
¿Cuáles son las iniciativas académicas que han integrado el uso de wikis en la práctica científica?, ¿implica su uso algún cambio en la producción científica de conocimiento?, ¿qué implicaciones tiene la práctica de los wikis y la consiguiente apertura de estos objetos científicos y jurídicos cuya construcción siempre se hizo de espaldas a la mirada profana?
- Moderadora: Tíscar Lara. Universidad Carlos III de Madrid (http://www.tiscar.com)
- David Gómez,TAG Taller d’Intangibles (http://www.enlloc.org)
- Joseba Abaitua, Universidad de Deusto (http://littera.deusto.es/prof/abaitua/wiki)
- Enric Senabre, Observatorio para la CiberSociedad (http://estigmergia.net)






