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Argumentario contra el canon (de los CD)
Desde el 1 de septiembre de 2003 pagan canon los discos digitales. Con la nueva ley de propiedad intelectual que se tramita actualmente en el Senado, el canon lo pagarán hasta los cartujos amanuenses que siguen copiando a mano reliquias biblográficas seculares. Bien, esto es una exageración, cierto. Pero no es una exageración decir que el canon se va a extender casi ilimitadamente a nuevos soportes. Lo pagarán los reproductores de música digital como el iPod, los discos duros de los ordenadores quizás también lo pagan (aunque esto no está claro en el texto de la ley). Los discos digitales (CD, DVD, Mini-Disc) que ya lo pagaban desde 2003 seguirán pagándolo, y ahora hay una mención explícita en la ley a esta obligación, etc.
El canon, en el fondo, es sólo la punta del icerberg. Lo que hay bajo las nuevas regulaciones sobre la propiedad intelectual es un intento por imponer un modelo de cultura exclusivamente mercantil, en el cual los ciudadanos quedan limitados al papel de consumidores de los productos culturales, hurtándoles toda posibilidad de una participación activa en la producción de la cultura.
Como esta tarde voy a Radio Intereconomía a una tertulia sobre el canon y la nueva ley de propiedad intelectual, me he preparado un argumenatrio en contra del canon
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Yo antes era comprensivo con los argumentos teóricos a favor del canon, pero finalmente me alineo con los opositores radicales, aunque con argumentos diferentes.
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Según la SGAE el 77% de los discos es para copia privada, según ASIMELEC el 13%. Estos datos son usados para establecer la cuantía del canon que actualmente representa entre el 40% y el 60% del precio de los discos digitales, y resulta que resulta más barato fabricar un CD que pagar el canon. La relación precio de fabricación/canon es: CD 0.116 /0.16 euros y para un DVD 0.18/0.6 euros.
Y como sobre este tema he escrito un par de cositas en la última semana, ahí van los enlaces: Propiedad Intelectual: estrechando los límites (de lo posible), en El Diagonal.
Mi breve argumentario:
El canon es indiscriminado, porque puede exigirse su pago a cualquier entidad de la cadena de distribución.
El canon es injusto porque lo pagan tanto quienes graban obras protegidas como datos e información personales.
El canon es redundante por su múltiple imposición: lo pagan los soportes (discos) de los contenidos y los sistemas que graban esos soportes (las grabadoras).
La recaudación y reparto es oscura, carece de transparencia.
El canon se amplía ilimitadamente a soportes que necesitan para su funcionamiento la realización de copias (por ejemplo, reproductores de música portátiles). Extender el canon a esos soportes implica imponer trabas a ese tipo de tecnologías.
El derecho indiscriminado de la SGAE y otras entidades y fiscalizar la actividad económica de cualquiera. Inaceptable
Guerra del copyright: egoísmos extremos
Buena hay montada con la reforma de la ley de propiedad intelectual. La SGAE y ACAM y demás sociedades de gestión se echan al monte y montan dos sitios en Internet con el ilustrativo nombre de Todos a favor del canon y no hay derecho (via Barrapunto), como dice Nacho Escolar: "No les vale con la victoria, quieren la rendición absoluta del enemigo".Una buena presentación de los temas aún candentes y que se debaten en el Senado lo presenta Tomás Delclós hoy en El País, otro análisis interesante lo hay en AlternativasLegales.org con una comparativa de la ley actula y la reforma (PDF).
En el fondo, en la guerra del copyright, se trata de un enfrentamiento entre egoismos extremos, los unos que lo quieren todo y los otros que lo quieren todo también, pocas posturas reflexivas se encuentran que reconozcan la necesidad de compensar a los creadores al tiempo que se facilita el acceso de la sociedad a la cultura. Y así nos va, que las sociedades de gestión piden y piden, y los ciudadanos, sin representantes reconocidos, perdemos y perdemos.El problema al que nadie parece prestar atención, ese nuevo artículo '160: Medidas tecnológicas: actos de elusión y actos preparatorios'.
Y ¿por qué es peligroso, lo más peligroso, un artículo como ese?, porque permite cosas, es más protege legalmente, que las empresas puedan hacer cosas como esta: Phillips quiere obligarte a ver los anuncios. vía Error500. Copio y pego el artículo:
«Artículo 160. Medidas tecnológicas: actos de
elusión y actos preparatorios.
1. Los titulares de derechos de propiedad
intelectual reconocidos en esta Ley podrán
ejercitar las acciones previstas en el título I de su
libro III contra quienes, a sabiendas o teniendo
motivos razonables para saberlo, eludan
cualquier medida tecnológica eficaz.
2. Las mismas acciones podrán ejercitarse
contra quienes fabriquen, importen, distribuyan,
vendan, alquilen, publiciten para la venta o el
alquiler o posean con fines comerciales
cualquier dispositivo, producto o componente,
así como contra quienes presten algún servicio
que, respecto de cualquier medida tecnológica
eficaz:
a) Sea objeto de promoción, publicidad o
comercialización con la finalidad de eludir la
protección, o b) Sólo tenga una finalidad o uso
comercial limitado al margen de la elusión de la
protección, o c) Esté principalmente concebido,
producido, adaptado o realizado con la finalidad
de permitir o facilitar la elusión de la protección.
3. Se entiende por medida tecnológica toda
técnica, dispositivo o componente que, en su
funcionamiento normal, esté destinado a impedir
o restringir
actos, referidos a obras o prestaciones
protegidas, que no cuenten con la autorización
de los titulares de los correspondientes derechos
de propiedad intelectual.
Las medidas tecnológicas se consideran
eficaces cuando el uso de la obra o de la
prestación protegida esté controlado por los
titulares de los derechos mediante la aplicación
de un control de acceso o un procedimiento de
protección como, por ejemplo, codificación,
aleatorización u otra transformación de la obra o
prestación o un mecanismo de control de
copiado que logre este objetivo de protección.
4. Lo dispuesto en los apartados anteriores no es
de aplicación a las medidas tecnológicas
utilizadas para la protección de programas de
ordenador, que quedarán sujetas a su propia
normativa.»
Argumentos equivocados en la ‘batalla del copyright’
Fernando escribe un artículo, El pesimismo ataca y la sopa boba se impone en gabinetedeinformática, al hilo de mi nota anterior (La guerra perdida). Y es muy interesante por el tipo de argumento que maneja.
Un pesimismo derivado de que en la guerra por el copyright cada batalla peleada en los últimos años resulta ser una batalla perdida: (i) la extensión de los DRM (como muestra el éxito de atunes, modelo de lo que ha de venir), (ii) la aprobación de la nueva LPI en España, haciéndola más restrictiva, al igual que en otros países europeos (Francia, Alemania, Suecia, etc.), (iii) la limitación aún mayor de las posibilidades de hacer copias privadas, (iv) la extensión del canon por copia privada a nuevos soportes (los reproductores MP3), (v) la toma de posición clara de la administración española a favor de los postulados de las entidades de gestión con sucesiva campañas publicitarias en cine, tv, vallas publicitarias, (vi) la persecución policial del intercambio de archivos… y podría seguir desgranando sucesivas victorias de aquellos que defienden la extensión del copryright, frente a esto, las victorias de quienes buscan la flexibilización de las LPI son pírricas, efímeras o inexistentes.
Frente a este pesimismo, al de Carlos Sánchez Almeida o al de Ricardo Galli, Fernando dice que "se puede tener otra visión del tema", y cita la nota de Enrique Dans en la que "se explica como ciertas empresas se suman al progreso difundiendo sus productos “sin que tengan que crear un miserable impuesto en forma de sopa boba para que sigas viviendo sin innovar”
Se trata de un ensayo que la ABC (propiedad de Disney) realizará por dos meses y que consiste en permitir el visionado (en streaming, esto es muy importante) de sus series de televisión el día siguiente a su emisión. Interpretar que una iniciativa como esta significa una innovación, un paso adelante para un mayor acceso a la cultura, o un notable beneficio para los ciudadanos es un error.
El argumento de Fernando es el repetido insistentemente en determinados círculos que interpretan que el principal problema de la propiedad intelectual y la cultura en nuestra época tiene que ver con el acceso a los contenidos y a la cultura cuando en realidad se trata del uso.
Lo que la ABC va a hacer es simplemente trasladar el modelo de negocio de las televisiones (que tiene medio siglo) a Internet: te dejo que 'mires' gratis mi serie (y esto es importante, que 'mires' sólo) si tragas con la publicidad. Los contenidos llegarán en streaming (según el Wall Street Journal, aunque en BusinessWeek hablan de descarga parece más fiable lo del streaming). Es verdad que esta iniciativa de la ABC representa un cambio con los modelos pago por descarga mayoritarios hasta el momento, pero para los ciudadanos se trata de un modelo perverso.
En la época analógica era legal y técnicamente simple ver las series, grabarlas y saltarse los anuncios; con este sistema, la ABC impone un sistema de streaming que impide la descarga e impide saltarse los anuncios. Es decir, que el modelo es el tradicional pervertido. Un paso atrás porque se refuerza la capacidad de control que tiene el distribuidor frente a la capacidad de uso de la cultura los ciudadanos.
Frente a quienes insisten en desgañitarse por conseguir contenidos gratuitos, quienes creen que el la guerra que hay que pelear es por aumentar el acceso a la cultura, el problema verdaderamente importante de nuestra época es el de la limitación en el uso de la cultura. El uso significa que puedas mover una canción que has comprado en Internet de tu PC a tu reproductor digital portátil (algo cada vez más limitado mediante los DRM), que puedas remezclarla, que puedas copiar secciones de un libro digital (algo que la mayor parte de los libros electrónicos no permite)… nadie pide por esos derechos, que son los que realmente hacen que una cultura sea libre, los que permiten la remezcla, las nuevas formas de creación… esos son los derechos que desaparecen lentamente gracias a los DRM (que son algo más que sistemas anticopias) y a las nuevas leyes de Propiedad Intelectual que se aprueban protegiéndolos. El tipo de derechos que a nadie parecen importar.
La guerra perdida
La única forma de responder a la propaganda es contraatacando con información veraz. Sobre la noticia de los '15 detenidos en una operación policial contra el intercambio de música y películas en Internet', ahí va lo mejor que he podido encontrar: “Si ofrecer enlaces es ilegal, Google tendría que estar haciendo las maletas”, es decir, de cómo las personas que gestionaban estas web de enlaces y que han sido detenidas no han cometido ninguna ilegalidad.
Carlos Sánchez Almeida escribía hace poco una nota en la que se despedía de la batalla por los ciberderechos. Ricardo Galli escribía otra nota con un título lo suficientemente elocuente: Ocho batallas perdidas, o casi.
En el tema de la propiedad intelectual, la batalla está perdida hace tiempo. Lo único que nos queda es esperar a ver cómo se recortan nuestros derechos, y los derechos de nuestros hijos, y los derechos de los hijos de nuestros hijos… es la tendencia del último siglo, y será la tendencia de los próximos.
Y ¿qué es lo que me lleva a un auguro tan sombrío?, basta con echar un vistazo a (i) el poder que tienen las sociedades de gestión de derechos y la industria del entretenimiento, (ii) los importantes intereses económicos de la segunda, (iii) el desconocimiento y/o desinterés de los políticos por este tema, (iv) el desconocimiento y/o desinterés de las personas de la calle por este tema (demasiado ocupados, lógicamente, con llegar a final de mes), (v) la sumisión de la industria tecnológica ante los productores culturales, pero sobre todo, (vi) la ausencia de referentes en la defensa del derecho de los usuarios a acceder y a usar la cultura.
Basta con echar un vistazo a las noticias y se verá que si la parte instigadora de la persecución está abrumadoramente representada: SGAE, AGEDI, ACAM… la otra no tiene ningún representante. Bueno, está la Asociación de Internautas, que tiene mil frentes abiertos (abusos de las operadoras, el ADSL, estafas en la red, problemas con los dominios…) y que no da más de sí.
De manera que podemos sentarnos a esperar y ver cómo nuestro derecho a de acceso a la cultura se desvanece. La guerra está perdida desde hace tiempo.
Encuentro sobre derecho y bitácoras
Me entero por fernand0 del I Congreso Iberoamericano de Bitácoras y Derecho, que se celebra en junio en Zaragoza. Lo organizan Alfa-Redi, Blogia y Colorius. Aunque echando un vistazo al programa es más bien un encuentro sobre propiedad intelectual en el mundo digital, lo de las bitácoras no lo veo muy claro.






