Archive for April 4th, 2006
Desde la atalaya de lo real
Una de las falsas dicotomías que más entorpece el análisis de los fenómenos en Internet, y todo lo que se refiere a las tecnologías digitales, es la idea de lo virtual frente a lo real. Hace tiempo que los investigadores (no todos, pero una buena parte) han desechado la idea de esa dicotomía que establece una separación de dos realidades, cargando de calificativos negativos a lo virtual: lo virtual es lo falso, la apariencia, la simulación, los efímero, lo fácil, lo lábil… frente a la solidez de lo real como lo genuino, lo verdadero, lo permanente, lo valioso…Esa idea de lo real como lo bueno y lo virtual como lo malo, así de simple, es la que se desprende de una breve declaración recogida en un artículo sobre Lego en El País del domingo, la opinión citada contrapone un juguete de construcción como es Lego con los videojuegos. Dice el artículo:
"Ha habido un cambio en el tipo de juegos que juegan los niños” [...] El cambio en los patrones tiene tres elementos centrales para este sociólogo: "En primera instancia, un cambio de consumidor activo, que construye, a pasivo, que solamente enchufa la consola de videojuegos y que necesita de estímulos nuevos constantemente. En segundo lugar, ha habido una transición del juego real al virtual, y, por último, un cambio en los modelos de juego: del compartido se pasa a un tipo de juego más aislado. Los videojuegos no necesariamente requieren de otros niños".
Es la habitual demonización de lo digital, muy especialmente de los videojuegos. Basta analizar cada uno de los puntos para comprobar el prejuicio que se desprende en ellos de los videojuegos no está sólidamente fundando:
i) Que el videojuego representa una práctica pasiva no deja de ser raro, porque es pensar en el videojuego como en la televisión, cuando nada tienen que ver (¿alguien conoce un videojuego que no obligue a 'jugar', a 'manejar' mandos, a ‘pensar’ estrategias, etc?);
ii) en segundo lugar, pensar que Lego es un juego real frente al virtual del videojuego es paradójico, ¿no es más virtual una ciudad construida con pedazos de plástico y habitada por muñecos que, sin articulaciones en sus rodillas, simulan ser humanos?, es sin duda más realista el entorno generado por cualquier videojuego que el construido gracias a un Lego, y se necesita sin duda un mayor ejercicio de imaginación, una mayor inmersión virtual, para jugar con un Lego que con un videojuego (quizás por eso los adultos juegan más con los videojuegos que con los Lego, porque hemos perdido nuestra capacidad de imaginar) y
iii) que los juegos tradicionales sean para compartir… es dudable. Un coche es un coche, o juego yo o juegas tú con él, pero no puede jugarse con él al mismo tiempo, y son muchos los videojuegos que permiten jugar simultáneamente, y ahora con los juegos masivos en línea, nadie negará las posibilidades socializadoras de ellos.
Demonizar los videojuegos porque sí no es aceptable. Tampoco puede voy a afirmar que los videojuegos no presente problemas, y serios. Pero atribuirlos a esa dicotomía que establece que lo real es lo bueno y lo virtual lo malo es demasiado simplista. Podemos plantear como problema el tipo de uso que se hace de los videojuegos y cómo se articula su práctica en los hogares. Si lo que ocurre con el videojuego es que los padres dejan a los niños enchufados durante seis horas seguidas (quizás porque su trabajo no les permite estar con ellos), o que no se preocupan del tipo de videojuego que juegan (quizás porque tienen demasiadas otras cosas en la cabeza, como la hipoteca, el estatut…), entonces este puede ser un punto de partida para realizar un análisis más sólido de la problemática en torno a los videojuegos.






